Costos · Mano de obra

Leyes sociales: por qué el sueldo líquido no sirve para un APU

Zeryán Guerra · Consultoría en licitaciones de energía · Santiago, Chile · agosto de 2026

Un error que veo con frecuencia en análisis de precios unitarios ajenos: la línea de mano de obra dice "maestro albañil — $700.000". Ese es el sueldo que recibe el trabajador, no lo que le cuesta a la empresa tenerlo en obra. La diferencia entre ambos números en Chile ronda el 45% al 60%, y una oferta construida sobre el número equivocado nace perdiendo.

Lo que la ley obliga a pagar sobre el sueldo

Sobre la remuneración imponible, el empleador en Chile paga cotizaciones que no se descuentan del trabajador sino que se suman al costo:

ConceptoQuién pagaTasa
Cotización previsional del empleador (Ley 21.735, incluye el antiguo SIS)Empleador3,5%
Seguro de cesantía, contrato indefinidoEmpleador2,4%
Seguro de cesantía, contrato a plazo fijoEmpleador3,0%
Ley 16.744, accidentes del trabajo — tasa baseEmpleador0,95%
Ley 16.744, cotización adicional por riesgoEmpleadorhasta 3,4% total

Atención al cambio de este año: desde agosto de 2026 la cotización del empleador quedó integrada en un 3,5% que absorbe el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia que antes se pagaba por separado. Si su plantilla de APU arrastra la estructura antigua —1% de reforma más el SIS como línea aparte—, está calculando sobre una norma que ya no existe. El alza real respecto de julio es de menos de un punto porcentual, pero la línea del cálculo cambió.

La construcción, además, no cotiza la tasa base de accidentes: por su clasificación de riesgo paga cotización adicional, y ahí es donde la diferencia entre una empresa con buena siniestralidad y una con mala se vuelve dinero.

Lo que no es cotización pero igual es costo

Las cotizaciones son la parte visible. El resto del sobrecosto viene de obligaciones que no aparecen como porcentaje en ninguna planilla de remuneraciones:

El factor: de sueldo a costo empresa

Sumando cotizaciones y obligaciones, el factor que aplico para pasar del sueldo bruto al costo empresa en obras de construcción se mueve entre 1,45 y 1,60, según el régimen de trabajo, la tasa de siniestralidad de la empresa y si hay campamento. Un maestro de $700.000 brutos cuesta entre $1.015.000 y $1.120.000 al mes puesto en obra, antes de sumar herramientas, supervisión o transporte de personal.

Regla práctica: si el valor hombre-mes de su APU se parece al sueldo que aparece en el contrato de trabajo, el APU está mal. Debería ser aproximadamente una vez y media.

Cómo lo estructuro en la planilla

La tasa de leyes sociales no se escribe dentro de cada APU. Va una sola vez en la hoja de parámetros, junto con las demás constantes del estudio, y todos los valores hombre-mes se calculan por fórmula desde ahí. Así, cuando cambia la ley —como acaba de pasar en agosto— se actualiza una celda y el presupuesto completo se recalcula.

Los valores hombre-mes que uso en los estudios ya vienen expresados como costo empresa, y guardan una jerarquía estable entre cargos: un administrador de obra está en el orden de dos veces y media un maestro de primera, un supervisor cerca del doble, un operador de maquinaria algo por encima. Esa proporción se mantiene entre proyectos aunque cambien los montos absolutos, y sirve como control de coherencia: si en un estudio la relación se rompe, hay un error de traspaso.

Dos consecuencias prácticas

  1. En la comparación de subcontratos. Cuando un subcontratista cotiza mucho más barato que su costo interno calculado, la pregunta correcta no es cómo lo logra, sino si está considerando las mismas obligaciones. Bajo la Ley 20.123 de subcontratación, el mandante y el contratista principal responden solidariamente por las obligaciones laborales y previsionales del subcontratista. Un subcontrato barato que no paga cotizaciones no es un ahorro: es un pasivo que llega después, con multas.
  2. En la negociación del plazo. Como el costo de la mano de obra indirecta corre por mes, cada mes de atraso multiplica la dotación indirecta completa por el factor de leyes sociales. Es la razón por la que un mes de atraso duele más de lo que la intuición sugiere.

Ninguno de estos números es secreto: están en la normativa y cualquiera puede verificarlos. Lo que distingue a un presupuesto serio no es conocer las tasas, sino tenerlas aplicadas de forma consistente en cada partida, actualizadas a la norma vigente, y poder mostrar de dónde sale cada valor cuando el mandante pregunta.

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